viernes, 22 de noviembre de 2013

primeros auxilios psicologicos

PRIMEROS AUXILOS PSICOLOGICOS
 PRIMEROS AUXILIOS PSICOLOGICOS
Conjunto de técnicas y estrategias  útiles para  afrontar un problema psicológico
en personas que están pasando por una situación emocional crítica.
• Recibir ayuda durante las primeras horas que sigue al hecho traumático, es fundamental para reducir la aparición de trastornos por estrés postraumático,(resultado de vivencias como superviviente, familiar de la víctima, como testigo o miembro de los equipos de intervención).



POSÍBLES CONSECUENCIAS
PSICOLÓGICAS

•Trastornos depresivos y de ansiedad.
•Trastorno de estrés agudo.
•Conducta de ideación suicida.
•Trastornos disociativos o de conversión.
•Trastorno psicótico agudo.
•Trastorno de estrés postraumático.
•Dolor inhibido.
•Dolor distorsionado.
•Autoinculpación.
•Dolor crónico.
















REACCIONES NORMALES ANTE SITUACIONES ANORMALES
FASES

IMPACTO

Sucede inmediatamente después de la experiencia traumática. Las personas no saben muy bien qué
es lo que les está pasando y reaccionan de manera extraordinaria

• Respuestas Emocionales de tristeza, rabia, llanto, apatía, incredulidad, negación del hecho y de la pérdida del ser querido, incluso manteniendo la esperanza cuando hay certeza del fallecimiento
• Alto nivel de Ansiedad.
• Respuestas cognitivas: limitada capacidad de pensamiento y acción.
• Respuestas Motoras externas de hiper e hipoactividad.

REACCIÓN

Se comienza a comprender qué le ha pasado, y a reaccionar en consecuencia. Tremendamente dolorosa; la persona se siente más desorientada;ya es consciente de lo que ha ocurrido, y el
suceso le golpea con toda su fuerza.

Toma de conciencia de lo sucedido y reacción con desasosiego, inquietud, ira, frustración.
•Respuesta emocional fuerte (culpa y miedo).
•Respuesta de evitación.
•Afectación del sistema de creencias y
valores.

REORGANIZACIÓN

El efecto del impacto va bajando, se va asimilando el suceso, y se pueden empezar a desarrollar 
estrategias de afrontamiento y solución de problemas

Supone un intento de volver poco a poco a la normalidad, aceptar e integrar el suceso traumático.


LO QUE NO SE DEBE HACER
ü  NO ACONSEJAR
ü  NO PONERSE DE EJEMPLO
ü  NO ENFATIZAR LOS ASPECTOS POSITIVOS
ü  “PODRÍA HABER SIDO PEOR”
ü  NO MINIMIZAR EL HECHO
ü  “NO PASA NADA”
ü  NO BROMEAR
ü  NO DRAMATIZAR
ü  NO ENGAÑAR
ü  NO FAVORECER LA CULPA
ü  NO ACTUAR A LA DEFENSIVA
ü  NO FAVORECER DEPENDENCIAS DIRECTAS




LO QUE SE DEBE DECIR
ü  nos mojamos contigo


FORMAS DE PRESTAR PRIMEROS AUXILIOS PSICOLÓGICOS
• Contribuir a satisfacer las necesidades básicas y de supervivencia.
• Facilitar el descanso de los supervivientes.
• Facilitar ventilación emocional
• Reducir la tensión y la pena.
• Preservar una zona de seguridad e intimidad para las víctimas.
-Favorecer el desarrollo de actividades solidarias y de ayuda mutua.
-Proveer contacto social con familiares y amigos.ƒ
-Asistir a las víctimas para localizar y verificar el estado de sus seres queridos.
-Ayudar a tomar pasos prácticos para resolver los problemas.
-Favorecer su autonomía
-Empatizar con sinceridad
• Ganarse la confianza y cooperación
• Ser realista, objetivo y honesto,
• Favorecer la dignidad y favorecer la confianza
• Enfatizar las cualidades y fortalezas
• Actitud de aceptar incondicionalmente a la persona.
• Realizar preguntas saludables y eficaces.
• Solicitar retroalimentación
• Retirarse y rotar si la situación supera al Profesional

Principios técnicos utilizados en los Primeros Auxilios Psicológicos: 
- Escucha responsable: escuchar atentamente y cuidadosamente. 
- Permitir la libre expresión de la persona, en primer término. 
- Transmitir la necesidad de aceptar lo ocurrido, pues ya no se puede modificar. 
- En un segundo momento, realizar una conversación limitada y lo mas abierta posible. No excederse 
en un “interrogatorio fiscal”. 
- Realizar resúmenes periódicos de la exposición de la persona: organización del pensamiento. 
- Proveer información. 
- Orientar en lo necesario pero evitando los “Consejos Directivos” 
- Aceptación de las personas tal y como son, respetando su dignidad y sus derechos. 
- Empatía, que significa ponerse en el lugar del otro, comprender lo que le está sucediendo. 
- Crear una atmósfera cálida y humana alrededor de la víctima. 
- Posibilidad de desarrollar reuniones grupales con diversas personas que pasaron por lo mismo. 
- Desarrollo de actividades para el manejo del estrés.


Cuatro Principios Básicos de los Primeros Auxilios Psicológicos: 
1) Acepte el derecho de toda persona a tener sus propios sentimientos.- 
No culpe o ridiculice a una persona por sentirse como lo hace, su tarea es ayudarle a superar su 
sentimiento, no decirle como debe sentirse. Si usted se detiene a pensar en sus propios 
sentimientos, se dará cuenta de cómo es imposible para los seres humanos el hacer una selección 
consciente de sus sentimientos más profundos. 
Tenga presente que sin embargo la posición de otra persona puede ser similar a la propia, pero cada 
persona ha tenido ciertas experiencias únicas que pueden afectar fuertemente sus sentimientos en 
relación con los sucesos subsecuentes en sus vidas. 


2) Acepte las limitaciones del accidentado como reales.- 
Cuando el muslo de un hombre esta destrozado, nadie espera (incluyendo el paciente) que pueda 
caminar por un tiempo. Cuando la capacidad del hombre para superar sus sentimientos está hecha 
pedazos, muchos (incluyendo el paciente) se inclinan a esperar que él vuelva a actuar normalmente, 
casi de inmediato. “Todo está en su mente”, “Deshágase de ello”, “Recupérese”. Tales tipos de 
consejos no tienen lugar en los primeros auxilios psicológicos, los sentimientos de incompetencia son 
reales y a menudo incapacitantes; por ello su tarea será ayudarlos a recuperarse tan efectivamente y 
rápidamente como puedan, esto se consigue aceptando sus limitaciones y ayudándolos a redescubrir 
rápidamente algunos de los recursos que ellos pueden utilizar de inmediato. 
3) Mida las posibilidades del accidentado en forma tan exacta y rápida como sea posible.- 
Mientras usted se da cuenta de las limitaciones de una persona perturbada, usted estará atento de 
las habilidades y otros recursos que pueda utilizar y reavivar, una persona muy trastornada puede 
fácilmente hacerle olvidar que podría ser de verdadera ayuda para usted tanto como para sí mismo y 
que usted puede ayudarlo a iniciar el camino hacia la reorganización de su mundo. Averigüe con 
tacto que fue lo que sucedió, permítale responder de su propio modo. 
Usted no puede dejarlo divagar interminablemente, ofrecerle un par de minutos en los cuales él 
pueda hablar libremente de sus propias experiencias le mitigarán notablemente algunos de sus 
sentimientos de desesperanza e impotencia. Averigüe si el herido se preocupa particularmente de 
sus familiares o amigos, dele tan honestamente como pueda una información acerca de donde, 
cuándo y cómo puede él razonablemente esperar tener contacto con aquellos que le son queridos.


4) Acepte sus limitaciones al ayudar a otras personas.- 
No trate de ser todo para las personas, habrá mucho de lo que usted quisiera hacer en un desastre y 
que está mas allá de sus de sus fuerzas y habilidades. Usted no puede ser de todo para todas las 
victimas. Consecuentemente, usted debe establecer un orden de prioridades en su pensamiento, 
acerca de lo que puede permitirse acometer por sí mismo. 




Algunas recomendaciones específicas para la atención a niños y niñas: 

- Abrácelos y tóquelos frecuentemente. Forme un escudo de amor alrededor de ellos. 
- Pase tiempo con sus niños, especialmente antes de que duerman. 
- Reafírmeles frecuentemente que estan juntos y a salvo. 
- Hable con ellos sobre el desastre de una forma simple y honesta. No minimice, no exagere la 
situación. Manténgalos informados de cualquier problema que los pueda afectar directamente. 
- Pregúnteles acerca de sus sentimientos sobre el desastre. Anímelos a que hablen sobre como se 
sienten, sobre sus miedos y preocupaciones, sobre lo que piensan. Si ellos no quieren hablar, 
pregúnteles como piensan ellos que otros niños se sienten. 
- Dígales a los niños como se sintió usted durante el desastre. Encontrará que sus sentimientos son 
compartidos por ellos, a pesar de su corta edad. 
- No les hable a los niños sobre los miedos de usted al futuro. Es importante para ellos que los adultos 
se muestren seguros o esperanzados de poder salir adelante. 
- No descargue en los niños sus miedos. No los mantenga a su lado o duerma con ellos, por ser usted 
quien tiene miedo. 
- Acepte los sentimientos de sus niños. Si su hijo se siente con ganas de llorar, dígales que está bien 
que llore y exprese sus sentimientos. 
No intente cambiar los sentimientos de sus hijos. Sea un buen oyente. 
- Anímelos a que dibujen, coloreen, escriban o jueguen acerca del desastre. Esto le ayudará a los 
niños y usted entenderá como ven ellos lo sucedido. 
- Cuando hagan juegos referentes al desastre, anímelos a que le den al juego un final feliz, pues ellos 
están a salvo

bibliografia:



sábado, 16 de noviembre de 2013

Cuidados de la salud mental en los equipos de respuesta (bomberos, policías, etc )


Cuidados de la salud mental en los equipos de respuesta  (bomberos, policías, etc )






Comprendiendo a las emergencias y los desastres


Los desastres no son emergencias de gran magnitud ni viceversa, podemos decir que las emergencias son situaciones inesperadas que comprometen la vida y la integridad física de una o de varias personas y que demandan una intervención especializada, la respuesta de la comunidad por intermedio de sus propios equipos de primera respuesta es suficiente.
Por su parte los desastres son alteraciones intensas en las personas, los bienes, los servicios y el medio ambiente, causados por un suceso natural o generado por el hombre que excede la capacidad de respuesta de la comunidad afectada.
Solo recientemente se ha empezado a estudiar y analizar el manejo de las emergencias y desastres en forma sistemática como una secuencia cíclica con etapas interelacionadas, dichas etapas son conocidas como la prevención, la mitigación, la preparación, la alerta, la respuesta, la rehabilitación y la reconstrucción, a su vez cada una de estas se pueden agrupar en tres grandes fases de estudio estas son: el antes, el durante y el después, estas son de carácter cíclico es decir que una preside a la otra y cada una demanda la Implementación de técnicas y estrategias propias de trabajo desde la utilización de tecnología de punta para monitorizar volcanes y fallas geológicas hasta la aplicación de estrategias psicosociales y sociológicas para sensibilizar a la población, manjar la información, comprender la conducta de la población ante las alarmas y durante el impacto así como recomponer las redes de soporte social preexistentes.
Esto es solo una perspectiva muy reducida de la amplia doctrina que se viene revisando y actualizando permanentemente en todo el mundo dando nacimiento a lo que en el futuro cercano se conocerá como "desastrología"






LA PRIMERA RESPUESTA


Equipo de Bomberos,  Brigadistas de Defensa Civil o Protección Civil

Equipos de Toma de decisiones.



No siempre esta en permanente acción muchas veces se encuentra en sus bases, revisando su material y equipos, realizando acciones de capacitación o simulacros o asistiendo a eventos  con gran concentración de personas, pero todo cambia radicalmente en cuanto se recibe la orden de actuar, rápidamente se tiene que recoger la máxima información posible de lo ocurrido, preparar equipos, dejar asuntos pendientes de la familia, el trabajo, las relaciones sociales,  y prepararse para salir  sin tener una fecha exacta de retorno, sabiendo que no existen dos emergencias o desastres iguales.


Este personal tiene una doble responsabilidad y por consiguiente estrés, el cual consiste en la responsabilidad de la integridad física de cada uno de sus efectivos a su mando, la capacidad de análisis y síntesis, de comprensión, retención, habilidad de liderazgo, y flexibilidad en la toma de sus decisiones , pues el escenario al cual se enfrenta es altamente cambiante y amenazante, este equipo no solo tiene que hacer frente a la emergencia que compromete a su equipo , sino que tiene que estar en la capacidad de coordinar con otros equipos para poder estar en la capacidad de actuar en conjunto y lograr el resultado esperado, así mismo tiene que lidiar con la presión de la gente, de grupos sociales disconformes, medios de comunicación, entre otros




variables estresantes tales como:

*                    Largas horas de esfuerzo continuado
*                    Lucha contra el tiempo por salvar vidas
*                    Trabajo en ambientes adversos (estructuras colapsadas, derrames químicos)
*                   Trabajo en condiciones climáticas adversas (lluvias persistentes, replicas de sismos)
*                   Cantidad de trabajo pesado que realizar (remoción de escombros)
*                    Presión por tener que trabajar bajo la presencia de periodistas
*                    Equipo inadecuado o insuficiente
*                    Alteración en el ritmo diario del cuerpo (dormir y comer)
 labor de triaje
*                    Servicios públicos esenciales destruidos.
*                    Presión por parte del público por encontrar a sus familiares desaparecidos
*                    Información confusa o antagónica
*                 Rumor y desinformación

Todas estas variables estresantes van a afectar a los Bomberos o  Brigadistas que intervienen en el lugar durante las primeras 72 Hrs.


LA CONTRIBUCIÓN DE LA POLICÍA, BOMBEROS Y OTROS SOCORRISTAS DE PRIMERA LÍNEA A LA PREVENCIÓN DEL SUICIDIO.


La policía, bomberos, personal de emergencia y otras personas que con frecuencia son los primeras en ser llamados para hacer frente a las personas que tienen emergencias de salud mental son, precisamente por esta razón, un componente importante de las estrategias efectivas para la prevención del suicidio basadas en la comunidad. Por ejemplo, los policías siempre han ocupado el rol de “psiquiatras de esquinas de ”. Sin embargo, sus interacciones diarias los están llevando a un contacto cada vez más cercano con los delincuentes mentalmente trastornados.
 El objetivo final de la prevención del suicidio es reducir las muertes por suicidio; sin embargo, es igualmente importante reducir la frecuencia y gravedad de los intentos suicidas. Entre las estrategias más efectivas para prevenir las conductas suicidas están el suministro del tratamiento apropiado para personas que padecen trastornos mentales o por uso de sustancias, y el control del acceso a los medios para cometer suicidio. Los policías, bomberos, personal de emergencia y otros socorristas de primera línea pueden hacer importantes contribuciones a la prevención del suicidio en las siguientes formas:

















FACTORES QUE AFECTAN A LOS EQUIPOS DE RESPUESTAS

Existen varios factores que influyen en la eficiencia y eficacia de los equipos de respuesta se pueden clasificar de la siguiente forma:

FACTORES DE CARACTER INDIVIDUAL:

FACTORES INTERPERSONALES:


FACTORES COMUNITARIOS:

FACTORES PROPIOS DEL DESASTRE:

Enfermedades crónicas tales como el asma, cardiopatías, hipertensión, úlceras, diabetes, entre otras y que pueden ser factores limitantes para el trabajador en emergencias.
Stress preexistente, perdida del empleo, conflictos familiares, divorcio reciente, enfermedades de algún miembro de la familia, pueden dar lugar a que se aumente el riesgo individual.
Experiencias traumáticas anteriores debido a que el stress como se dijo anteriormente es de tipo acumulativo y vulnera la capacidad de resistencia y puede dar lugar a reacciones violentas.
La edad, los rescatadores más jóvenes están muy propensos a sufrir problemas emocionales que las personas mayores.

Las responsabilidades laborales en el caso de los Bomberos Voluntarios, generan situaciones de conflicto, por querer participar en las labores de la emergencia y las limitaciones de sus trabajos, por otro lado la presión por parte de la esposa para que se cumpla con las responsabilidades familiares en especial si se tienen hijos pequeños, recién nacidos o familiares enfermos. Estas son situaciones que incrementan el stress entre los trabajadores de emergencias.
Tiempo prolongado de separación de los integrantes de los equipos de respuesta de las fuentes comunes de soporte social, (familia, seres queridos).

La presencia de personas conocidas o familiares entre las víctimas, pueden ser factores de incremento del stress entre los equipos de respuesta.
La presencia de medios masivos de comunicación social y de curiosos en la escena de la emergencia contribuyen a aumentar la presión emocional sobre los equipos de respuesta.

El desastre puede impactar por su magnitud al personal de respuesta más allá de su preparación llegando a producir una máxima alteración social y psicológica.
El cambio repentino del aspecto físico de la comunidad como consecuencia de un desastre (terremoto de Huaraz- 1970, Nazca-1996, atentado a la calle Tarata en Miraflores, 1992), tienden a dificultar la comprensión de lo acontecido, por el impacto psicológico sobre los sobrevivientes y los equipos de respuesta.
El tipo de desastre, afecta de diferente forma a la comunidad







 bibliografia:



http://www.who.int/mental_health/prevention/suicide/resource_responders_spanish.pdf


http://api.ning.com/files/GIIRtO5vlQX3cyPGFmxwIt0b4EG0cuEuGTvJe2VvjR7DaucQN0ck80MFdyf*QDFnXsCqacs4UtCd4mb2h6WZTdeU2zdS49WN/saludmentalequiposdeprimerarespuesta.htm













































































lunes, 28 de octubre de 2013

reacciones en adultos y ancianos en emergencias y desastres


REACCIONES DE ADULTOS Y ANCIANOS EN EMERGENCIAS Y DESASTRES



LAS PERSONAS MAYORES Y SUS RESPUESTAS

Privación sensorial
  • Los sentidos de las personas de edad - el olfato, el tacto, la vista y la audición - pueden ser menos agudos que en la población general; una pérdida de audición puede causar que una persona mayor no oiga lo que se dice en un ambiente ruidoso, o un sentido del olfato disminuido puede implicar que él o ella esté más expuesto a comer alimentos en estado de descomposición.
Síndrome de retardo en la respuesta
  • Las personas de edad no pueden reaccionar a una situación tan rápido como las personas más jóvenes. En los desastres, esto significa que los Centros de Solicitud de Socorro tengan que permanecer abiertos más tiempo si no han aparecido personas de edad; también significa que estas personas no son capaces de solicitar prestaciones dentro de determinados plazos.
Diferencias generacionales
  • Según cuando hayan nacido, los individuos comparten valores y expectativas dispares, esto cobra importancia en el marco de la prestación de servicios, ya que lo que es aceptable para una persona de 80 años quizá no sea aceptable para una de 65.
Enfermedades crónicas y empleo de medicamentos
  • Una proporción más grande de las personas mayores tiene enfermedades crónicas. Esto puede impedir que una persona mayor se forme en una fila para obtener ayuda post-desastre. Los medicamentos pueden causar confusión en una persona mayor o una mayor sensibilidad a problemas tales como la deshidratación. Estos y otros problemas similares pueden aumentar las dificultades al obtener asistencia.
Trastornos de la memoria
  • Los factores ambientales o las enfermedades crónicas pueden afectar la capacidad de las personas de edad para recordar la información o para actuar apropiadamente dentro de los programas de urgencia.
Traumas relacionados con el traslado
  • Las personas frágiles de edad avanzada a las que se traslada sin usar procedimientos adecuados pueden padecer enfermedades y hasta la muerte.
Efecto de las pérdidas múltiples
  • Muchas personas de edad avanzada han perdido a su cónyuge, sus ingresos, su casa o su capacidad física; para algunas, estas pérdidas se complican. Los desastres a veces atestan el último golpe, que hace que la recuperación sea en particular difícil para ellas; también puede reflejarse en un apego inapropiado a pertenencias específicas.

Vulnerabilidad a la hiper/hipotermia
  • Las personas de edad avanzada suelen ser mucho más susceptible a los efectos del calor o el frió. Esto se torna más crítico en los desastres cuando no se cuenta con calefacción y aires acondicionados o no se pueden reparar.
Victimización por parte de criminales
  • Las personas seniles son blanco de los estafadores, en particular después de un desastre; también pueden ser objeto de vandalismo. Estos temas se tienen que abordar en los refugios y al hacer arreglos para la vivienda.
Desconocimiento de la burocracia
  • Las personas de edad avanzada a menudo no han tenido ninguna experiencia con un sistema burocrático. Esto es en especial válido para las mujeres mayores que tenían un cónyuge que se ocupaba de estas tareas.
Alfabetismo
  • Muchas personas ancianas tienen niveles de educación más bajos que los de la población general. Esto puede plantear dificultades al llenar solicitudes o comprender instrucciones.
Barreras lingüísticas y culturales
  • Es posible que las personas de edad tengan un dominio limitado, por ejemplo, del idioma inglés en EUA o vean disminuida su capacidad para comprender instrucciones por la situación estresante. El fracaso resultante en la comunicación podría con facilidad complicarse aún más por la presencia de las figuras de autoridad, como los oficiales de policía, lo cual aumentaría la aprensión y confusión en la mente de la persona mayor. Muchos ancianos hablan un idioma que no es el suyo, y es crítico ser sensible a las diferencias lingüísticas y culturales; esto podría originar que las personas de edad avanzada en esta categoría necesitarán ayuda especial para solicitar prestaciones como damnificados.
Deficiencia o limitación del movimiento
  • Las personas de edad a veces no son capaces de usar automóviles o no tienen acceso a transporte privado o público. Esto puede limitar la oportunidad de ir al Centro de Solicitud de Socorro, obtener productos o agua, o mudarse cuando lo necesiten. Las personas mayores es probable que tengan deficiencias físicas que limiten sus movimientos.
Estigma del bienestar social
Muchas personas de edad avanzada no usan los servicios que tienen la connotación de “bienestar social”. Estas personas a menudo necesitan estar convencidas de que los servicios de socorro se les ofrecen como un servicio del gobierno. Los ancianos necesitan saber que recibir asistencia no va a privar a otra persona más afectada de recibir ayuda.







































REACCIONES DEL TRAUMA

  • Más recuerdos del pasado y los amigos o de otras épocas.

  • La persona puede entrar y salir de un estado de desorientación.

  • Puede incrementar su dependencia a los amigos actuales o familiares.

  • Necesita integrar los cambios posteriores al desastre, al contexto de la vida.

  • Se desorienta al interrumpirse la rutina. Sensación de aislamiento en función del lugar y el tiempo después de la reubicación.

  • La respuesta inmediata después del desastre es principalmente de temor, seguida de ira y frustración si las condiciones de vida o del ambiente, o ambas, son poco familiares.

  • Las respuestas fisiológicas comprenden trastornos del sueño y de alimentación, además de accesos de desesperación.

  • Sensación de un futuro abreviado y de buscar seguridad al refugiarse en el pasado o la fantasía.


 PARA REFORZAR ALGUNAS ESTRATEGIAS DE RESOLUCIÓN DE CRISIS EN LOS ANCIANOS
 PARA REFORZAR ALGUNAS ESTRATEGIAS DE RESOLUCIÓN DE CRISIS EN LOS ANCIANOS
  • Reconstruya y reafirme los nexos y las relaciones. Las relaciones son la conexión con la vida; empero, deje al anciano decidir con quién desea juntarse, no suponga que las relaciones familiares son amistosas. Se necesita cercanía afectiva y física.

  • Pregúnteles sobre sus inquietudes respecto de la seguridad. Las personas mayores necesitan saber que tienen opciones, al elegir una alternativa acerca de su seguridad. La evacuación es un tema sumamente polémico en el desastre; los ancianos quizá estén más seguros durante las evacuaciones si permanecen en sus casas, si esto es posible.
  • Es importante conversar con los ancianos acerca del efecto del desastre. Recuerde que pueden tratar de dilucidar su vida y no el suceso que acaba de ocurrir, no evite esa ventilación. Validar las inquietudes pasadas es una parte importante de ganarse la confianza y prepararse para tratar los problemas actuales.
  • Los consejeros de salud mental deben comprender las lagunas en la comunicación, en las cuales las personas mayores van y vienen entre el pasado y el presente. En la conversación del anciano se pueden confundir eventos o relaciones pasadas en función de realidades presentes. Cabe recordar que la discusión puede ser enteramente racional y lógica desde el punto de vista del anciano.
  • Si una persona mayor se olvida de un nombre, lugar o parte de un suceso, el consejero debe tomar precauciones cuidadosas para evitar presionar a la persona para que recuerde. Casi siempre, el anciano se acordará, pero la presión inhibe la memoria.
  • Los consejeros deben estar preparados para que los ancianos hablen de manera esporádica del evento, dedicando breves intervalos de tiempo a concentrarse en los detalles concretos de la situación post-desastre.
  • Los consejeros deben ser conscientes de que un anciano de una minoría puede tener diferentes tradiciones y antecedentes culturales; esto influirá en su “visión del mundo”, en especial por la opinión que tenga acerca de los servicios y los organismos públicos de socorro. Los servicios prestados a los grupos dominantes no tienen que ser apropiados forzosamente a cada minoría. Por ejemplo, las diferencias que los afroestadounidenses muestran al resolver la crisis y adaptarse pueden, en realidad, ser diferencias de estilo y expresión. Otro ejemplo puede ser el hecho de que los ancianos estadounidenses de origen asiático subutilizan los servicios formales a su alcance; la falta de dominio del inglés parece impedirles pedir servicios fuera de sus comunidades étnicas.
  • Los ancianos quieren tener información objetiva, pero asimilan los hechos poco a poco y, por tanto, piden que se les repita la información varias veces. Con el tiempo, habrán integrado la información, ello les dará un mejor control del evento mismo.

  • A los ancianos se les debe dar descripciones a corto plazo de lo que les sucederá de manera inmediata después del desastre. Es necesario aclararles los horarios y lugares específicos de los eventos; también ayuda el esbozar los sucesos en un calendario o reloj para que puedan seguir de manera más fácil lo que pasará en el futuro. Los consejeros tienen que pasar tiempo entrando en los detalles de las necesidades básicas: quién ayudará a la persona mayor; dónde permanecerá durante la noche; dónde conseguirá ropa; qué pertenencias puede rescatar.

  • Hay que establecer las rutinas lo más pronto posible, es incluso preferible reiniciar rutinas antiguas. Las rutinas son el ancla en el proceso de envejecimiento.

  • Es preciso asegurar al anciano que la falta de concentración, la pérdida de la memoria, las dolencias físicas, la depresión y cosas por el estilo son reacciones normales a la tragedia y al desastre.

  • Hay que hacer hincapié en apoyar la confianza y la dignidad de la persona mayor, en todas las actividades posteriores al desastre que se necesiten para devolverla a su hogar.
 ¿Quién es más vulnerable durante una catástrofe?
Algunos factores que pueden incrementar el riesgo de enfermedad en adultos mayores frente a una catástrofe:
  • Problemas de visión o audición contribuyen a la ocurrencia de lesiones en entornos desconocidos o al intentar sortear peligros.
  • Discapacidades físicas y limitaciones en la movilidad (como el uso de una silla de ruedas) pueden causar tardanzas o evitar una evacuación de emergencia.
  • Corte eléctrico. Los adultos mayores son vulnerables a la hipotermia (temperatura corporal por debajo de lo normal) e hipertermia (fiebre excepcionalmente alta) frente a temperaturas extremas. Un corte del suministro eléctrico no permite el funcionamiento del equipamiento médico necesario, como nebulizadores u oxigenoterapia.
  • Imposibilidad de acceder a los medicamentos prescriptos o tratamientos, como diálisis y quimioterapia.
  • La ausencia de miembros de su familia u otras personas de apoyo en su casa.
  • Barreras para recibir ayuda financiera en catástrofes, por ejemplo procedimientos complejos y renuencia a pedir ayuda.
  • Una mudanza forzada puede causar estrés grave en mayores frágiles, acelerando su deterioro o muerte.

Reacciones no patológicas ante eventos traumáticos en personas adultas

Ante una situación anormal - como los desastres - ciertos sentimientos y reacciones son frecuentes. Puede ser que algunas de esas emociones no se hayan experimentado anteriormente, cada persona es diferente y puede responder de distinta manera en ciertos momentos.
También es claro que la exposición a eventos traumáticos debe producir un mayor nivel de tensión y angustia en las personas, así como que el recuerdo de lo sucedido será parte de la vida de las víctimas y no se borrará de su memoria. Pero se ha demostrado que sólo algunos sujetos experimentarán problemas más serios o duraderos que podrán calificarse como psicopatología. La gran mayoría no sufre en ese momento de ninguna enfermedad mental, sólo están experimentando reacciones esperadas ante un suceso vital significativo.
Sin embargo, las respuestas institucionales más frecuentes están basadas en la atención psiquiátrica individual y sirven sólo a un número muy reducido de las personas afectadas. Se ha demostrado que si existe una rápida y adecuada intervención psicosocial estas reacciones pueden disminuir y los sujetos volver al funcionamiento normal.